SIGNIFICADO

 

Etimología

Nacionalidad proviene de la palabra nacional y esta del latín natio-onis:nación, raza, de nasci:nacer S. XV – Territorio y habitantes de un país

Significado                          

    nombre femenino
  1. 1.  Nacionalidad
    Condición que reconoce a una persona la pertenencia a un estado o nación, lo que conlleva una serie de derechos y deberes políticos y sociales.
    “la nacionalidad se obtiene por nacimiento o por naturalización”
    1.1 Nacionalidad 2.2  Nación
  2. 2.
    Nación, territorio en el que vive un grupo de personas pertenecientes a una misma comunidad, constituya o no un estado.
    “la Constitución reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que integran la nación española y la solidaridad entre todas ellas; la caída de prestigio del Imperio facilitó la consolidación de las monarquías europeas que desembocaron, al final de la Edad Media, en las modernas nacionalidades”

 

¿Que entendemos por Nacionalidad?

La nacionalidad es un vínculo que une a la persona con el Estado y tiene    la doble vertiente de ser un derecho fundamental y construir el estatuto jurídico de las personas.Por esta relación el  individuo disfruta de unos derechos que puede exigir a la organización estatal a la que pertenece,  y está puede imponerle el cumplimiento de una serie de obligaciones y deberes.https://wordpress.com/page/nacionalidad2015.wordpress.com/242

Tipos De Nacionalidad

Nacionalidad, concepto polisémico de gran importancia en las ciencias sociales, el derecho privado, el derecho constitucional y las relaciones internacionales; que puede referirse a:

  • Nacionalidad jurídica, administrativa o de pasaporte: la pertenencia de una persona a un ordenamiento jurídico concreto. Este vínculo de un individuo con un Estado genera derechos y deberes recíprocos; y para el constitucionalismo contemporáneo implica el concepto de soberanía nacional.1 Por ejemplo: argentino, boliviano, brasileño, chileno, colombiano, costarricense, cubano, dominicano, ecuatoriano, español, guatemalteco, hondureño, mexicano, nicaragüense, panameño, paraguayo, peruano, puertorriqueño, salvadoreño, uruguayo, venezolano.
  • Nacionalidad social, identitaria o de sentimiento: la pertenencia a un grupo social de fuerte personalidad identitaria (el carácter nacional de un pueblo), que se identifica con el concepto (también polisémico) de nación, especialmente en el contexto del nacionalismo que se impone como ideología constitutiva del estado-nación a partir del siglo XIX. La identificación de este concepto con el anterior depende de la aplicación del denominado principio de nacionalidad (identidad entre nación y Estado), que históricamente se pretendió generalizar en Europa tras la Primera Guerra Mundial (como consecuencia de los denominados 14 puntos de Wilson) y en la mayor parte del mundo tras la Segunda Guerra Mundial (procesos de descolonización). Tal pretensión ha sido considerada por variados autores imposible de realizar en la práctica dada la multiplicidad de identidades y confusión entre diferentes comunidades, culturas, lenguas, religiones, territorios y fronteras (por ejemplo, entre vasco, catalán, quebequense, californiano, nayarita, sinaloense, jalisciense, huichol, cora, tepehuano, serrano, costeño, norteño, etc.) ,2 pero es de facto lo que ocurre en los estados ya asentados (la mayoría de los estados actuales son plurinacionales en el sentido de albergar más nacionalidades que la nacionalidad singular que normalmente lo origina).
  • Nacionalidad historica: la denominación que la Constitución española de 1978 reserva para ciertas comunidades autónomas (las llamadas nacionalidades históricas), en lugar de la denominación común de regiones.3 Por ejemplo: Andalucía, Galicia, Aragón, País Vasco, Cataluña, etc.

Adquisición de la nacionalidad

Diferente según la legislación de cada país, las variantes pueden resumirse en cuatro principios jurídicos expresados en latín:

  • Ius sanguinis: derecho de sangre. La nacionalidad se adquiere como consecuencia de haber nacido de unos determinados progenitores (poniendo como requisito la nacionalidad de la madre, del padre o de ambos). Toma como base los nexos familiares de raza y tradición. La nacionalidad es la de los padres, aunque el hijo haya nacido en el extranjero.
  • Ius soli: derecho de suelo. La nacionalidad se adquiere por el lugar de nacimiento, independientemente de la nacionalidad de los padres.
  • Ius domicili: derecho de domicilio. La nacionalidad se adquiere por el lugar del domicilio, vecindad o residencia legal, poniendo como requisitos determinados plazos o criterios de arraigo (propiedad, trabajo, etc.).
  • Ius optandi: Derecho de optar, es el poder de optar a una nacionalidad distinta de la que se ostenta; tiene lugar cuando la persona puede escoger entre dos o más nacionalidades originarias, o, lo que es lo mismo, cuando no concuerden el derecho de suelo y el derecho de sangre (ius soli – ius sanguinis) y se puede escoger de entre las nacionalidades a las que se tiene derecho.

 

Pérdida de la nacionalidad, apátridas, doble nacionalidad y naturalización

La nacionalidad puede perderse en algunos casos, puede compartirse una doble nacionalidad, y puede adquirirse una nueva nacionalidad, cumpliendo determinados requisitos (naturalización). La situación de apátrida es la del que no posee ninguna nacionalidad. Los ciudadanos de los Estados Unidos pueden renunciar a su nacionalidad y voluntariamente convertirse en apátridas, Garry Davis y Glen Roberts son dos ejemplos.6

 

¿Que ocurriria si no tuviesemos nacionalidad?

Pues lo más seguro  es  que  no  tendriamos derecho  al  trabajo, careceriamos  de  asistencia  sanitaria,  no  podriamos  asistir  al  colegio  ni  a  la universidad… etc,  pero  gracias  al  articulo 15  de la Declaración   Universal de los Derechos establece el derecho a toda persona a   una nacionalidad, y a  no verse  privado  arbitrariamente    de  su nacionalidad ni del derecho de cambiarla.

Por tanto la nacionalidad es un elemento funfamental en  la  vida   del individuo ya que es la máxima expresión jurídica de la integración de una persona en una comunidad estatal,es algo más que una autorización de trabajo y residencia

 

 

Múltiples nacionalidades

Lo anteriormente expuesto, indica que un ciudadano de otra nacionalidad puede adoptar, si así su derecho le confiere, la nacionalidad del estado donde se encuentra desarrollando su vida. Enmarcado jurídicamente, es posible que la autoridad le requiera de renunciar bajo juramento a su anterior nacionalidad, sin embargo este procedimiento es incompleto pues debería renunciar formalmente ante las autoridades consulares del país o en el país del que pretende desligarse; también le puede ser conferida la posibilidad de conservar ambas nacionalidades o múltiples nacionalidades, pero sólo una de éstas se puede ejercer, no pudiendo a convenencia propia hacer uso de las otras.

Además es preciso, argumentar que cuando una persona renuncia a su ciudadanía originaria, es muy difícil que la vuelva a obtener siempre y cuando presente prescripciones válidas de su decisión.

 

 

Nacionalidad activa y pasiva

Un ciudadano investido de una o más nacionalidades sólo puede ejercer una sola nacionalidad a la vez. Tal ejercicio es el de la nacionalidad activa. Todo sistema jurídico de cualquier estado confiere a sus ciudadanos y a su nación una serie de derechos y deberes, los cuales deben ser cumplidos para el goce de los beneficios de la nacionalidad. Un estado cualquiera no le entrega a los ciudadanos sus derechos si éstos no han cumplido con sus deberes; un ciudadano podría en un estado tener derecho a una pensión de jubilación pagada por el Estado, pero tal derecho sólo puede ser entregado si este ciudadano cumple con su obligación del pago de impuestos y deducciones en los sistemas del Estado, que ayudan al mantenimiento del mismo y a la formación del sistema de pensiones. En tal sentido, un ciudadano no podría mantener simultáneamente dos vidas en dos estados diferentes, lo cual le inhabilitaría para cumplir con sus obligaciones y el goce de sus beneficios. Normalmente, esta situación está regulada por los estados y se requiere del cumplimiento de procedimientos para ejercer sus derechos que la nacionalidad le confiere. Por lo anterior se entiende, que la o las nacionalidades que no se ejercen son las pasivas, que no se pierden pero tampoco se pueden ejercer.

La nacionalidad activa se mide por el tiempo de residencia interrumpida o consecutiva que sumen la mitad de días del año más un día, en el lapso de un año. Igualmente, es medida en sus desplazamientos internacionales por el pasaporte de cuya nacionalidad utilice para ingresar a otros países.

 

 

 

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